25 DE FEBRERO DE 2018 |

Los datos surgen de un sondeo del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) en referencia a los incrementos promedio registrados en el rubro durante los últimos doce meses. Destacan que algunos productos subieron casi un 30 % pero que las ventas se mantienen gracias a la elección de marcas sustitutas, que cuestan casi un 40 % menos que los productos más reconocidos.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas detalló que el trabajo se llevó a cabo durante la segunda quincena de enero sobre un total de 118 comercios minoristas y mayoristas que ofrecen artículos escolares, entre los que se destacan los grandes supermercados, marroquinerías, papeleras, librerías y afines, tomando como referencia el ámbito geográfico de la Ciudad de Bs As, Gran Bs As, Rosario, Mar del Plata, Mendoza y Córdoba.
 
Según el sondeo, “en su mayoría, si se toma el último bimestre, los precios no registraron subas desmedidas, porque las compras mayoristas de esos productos los comerciantes las realizaron durante los últimos meses del año anterior, cuando ya se había producido el aumento” pero aclara que “de manera interanual, tomando el periodo de enero 2017 a enero de 2018, los aumentos trepan desde un 15,6 % hasta un 28,8 %, según el producto, promediando subas de un 22,2 %”.
 
Entre algunos datos, el relevamiento destaca que “una mochila con rueditas de segunda marca, se puede comprar desde 600 pesos promedio y que las más cotizadas se obtienen desde un promedio de 1100 pesos en adelante”, mientras que para los que prefieren las que se llevan en la espalda, “las hay a partir de unos $320 y hasta $860, según marca y tamaño”.

En tanto, el estudio refleja que “una caja de repuestos de hojas de carpeta nº 3 rayadas de marca Rivadavia, se obtiene a partir de los $250 o a $45 el block de 48 hojas. También señala que “los cuadernos de 48 hojas de tapa blanda van desde $28 a $55, mientras que los de tapa dura van de 70 a $ 95, mientras que los de otras marcas valen casi la mitad”.
 
A su vez, el trabajo de INDECOM distingue la canasta entre indumentaria y útiles, donde detalla que, tomando primeras marcas, el gasto promedio para un alumno nuevo se ubica en el primer ítem en los $ 3120, mientras que en el segundo el costo sería de $1065. Si se toman marcas sustitutas, los costos se reducen un 38,6 %.

De ese modo, según el Instituto de mediciones de consumo “se puede completar un combo escolar con un presupuesto que va de los 2570 pesos hasta los 4185, según la marca y calidad de los productos”. Como sucede cada año, los artículos más vendidos son los lápices, los bolígrafos, las carpetas, los cuadernos rayados, las hojas y las mochilas.

En cuanto a los volúmenes de ventas, tomando como referencia el mismo período del 2017, se observó que las ventas se vienen sosteniendo en los mismos niveles que en 2017, a diferencia de lo que ocurrió 12 meses antes, cuando se registró una fuerte retracción. En ese sentido, el 69,6 % de los comerciantes consultados afirmó que “si bien se espera que ventas crezcan bastante en los próximos 45 días, la proyección indica que no habrá muchas diferencias con los niveles de ventas del año anterior”.
 
En cambio, el 30,4 % encuestado mantiene el optimismo, considerando que “podría haber una suba en las ventas de hasta un 10 %”, lo cual consideran que aún no se ve  debido “al retraso del inicio de clases”, estipulado para el 5 de marzo”
 
En otro orden, la totalidad de los consultados reconoció que “hay un notorio cambio en los hábitos de compra, porque los padres ya no adquieren productos en grandes cantidades, sino que se llevan lo justo y necesario para afrontar el inicio del ciclo lectivo”. También reconocen que “se arman grupos de compras para adquirir los productos al por mayor y obtener ahorros de hasta un 15 %, según el punto de venta”.
 
Además, los comerciantes afirman que “los consumidores se están volcando por las segundas marcas para tratar de atenuar los altos costos que se dan en la totalidad del gasto por el inicio del ciclo lectivo (en el cual se deben tomar en cuenta cuatro aspectos: la cuota del colegio, la ropa, el calzado y los útiles)”. En su informe, INDECOM contempló que, tal como ocurrió en 2017, “la mayoría de los colegios privados ya enviaron nuevas tarifas para matrículas y cuotas mensuales del ciclo lectivo 2018, que van del 18 al 36 % según el establecimiento”.
 
En cuanto a las formas de pago, “el 84,7 % de los comercios reconocieron que hasta ahora, los compradores buscan aprovechar las promociones de los bancos y el pago en cuotas para “pedalear los gastos”.
 
Finalmente, Miguel Calvete coincidió con los comerciantes y aseguró que “la tendencia marca que se sostendrán las ventas en los mismos niveles que en 2017”, aunque consideró que, “el retorno de las ventas en hasta 18 cuotas y los aumentos moderados de este año en la canasta escolar, pueden traccionar favorablemente y subir las ventas entre un 8 y un 13 % más de lo esperado”.

Los datos surgen de un relevamiento realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) sobre los principales productos que se consumen para las fiestas de fin de año. El sondeo registró fuertes subas de precios y comprobó publicidad engañosa en casi todas las ofertas de las grandes superficies de ventas.

A menos de un mes de esas celebraciones, la mayoría de los supermercados ya comenzaron a exhibir los precios que tendrán los productos de consumo masivo para esas fechas como las sidras, panes dulces, turrones y golosinas, así como también fiambres y bebidas espumantes.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas, adelantó que “el incremento de precios se ubica en un promedio interanual de alrededor del 29,3 %, tomando los 30 productos que integran la canasta navideña, con subas que van entre un 18 y un 40 %”.

Esos datos corresponden a un sondeo que se realizó sobre 94 supermercados de grandes cadenas y 566 autoservicios de proximidad en el ámbito geográfico de la Ciudad de Bs As, Gran Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba, Posadas, Corrientes, Mendoza, Paraná y Tucumán. También se cotejaron un total de 66.874 tickets de compras, recabando muestras físicas con auditores que trabajaron sobre distintos puntos de venta a través de la implementación de un software online que ha ido procesando estadísticamente los valores expresados en las páginas webs de los diferentes espacios de comercialización.

En ese punto, el estudio afirmó que “los artículos que más subieron son las almendras, con aumentos del 37,3 %, seguidas por la sidra, el champagne y otros espumantes, con aumentos de hasta el 35,1 %, los enlatados (como duraznos, ananá y jardinera), registrando subas promedio de un 28,2 %, y por los turrones y otras confituras que promedian una suba del 21,6 %”.

A su vez, anticipó que ya hay incrementos de hasta un 35 % en algunos de los cortes de carne que más se consumen en las fiestas (Peceto, asado, lechón y pollo). También se registraron fuertes subas en el precio de la mayonesa y otros aderezos que subieron alrededor de un 25%.
 
En tanto, por el contrario, al igual que en 2016, los productos que menos se encarecieron son los panificados, como pan dulce, budines y tortas, que promedian aumentos del 17,3 % debido al sobrestock.

Por otro lado, el trabajo sacó a la luz el engaño de algunas grandes cadenas de supermercados que anuncian “imponentes ofertas” publicitando  que sostienen los mismos precios de las fiestas del 2016.

En el caso de la cadena francesa Carrefour, que anuncia “corajudas ofertas”, la realidad demuestra que no son tales, dado que el año pasado una canasta navideña en caja, con 6 productos (pan dulce con frutas x 400 gr, 1 budín con frutas x 170 gr, 1 turrón de maní x 70 gr, 1 garrapiñada de maní x 70 gr, 1 postre de maní x 84 gr, 1 sidra x 710 cc) costaba $ 110, mientras que este año, esa misma canasta viene sin caja, esta integrada por 4 productos, o sea dos menos, (pan dulce con frutas x 500 gr, 1 budín con frutas x 170 gr, 1 postre de maní x 84 gr y 1 sidra x 710 cc) y cuesta $169, registrando una suba de más del 40 %, aún sin tomar en cuenta los productos que ya no están. Si se computasen esos faltantes el aumento superaría casi el 70 %.

En la cadena Coto sucede algo similar, dado que lanzó para las fiestas ofertas que dicen, que “van a ser tan buenas, que va a quedar chico el chango”. Sin embargo, INDECOM relevó los precios de varios productos a lo largo de dos semanas consecutivas y también confirmó la estafa.  Por ejemplo, en la semana del 13 al 19 de noviembre,  la pata y muslo de pollo sin piel registraba un precio por kilo de $49,90, mientras que una semana después (del 20 al 26) el precio trepó a $55,90. Otro caso es el del langostino entero pelado congelado, el cual costaba durante la primera semana $14,20, y siete días después se fue a $15,90. Estas variables muestran también subas semanales promedio de un 10 %, trepando a un 40 % mensual.

Tomando estos datos, el informe sostuvo que “el precio promedio de las mesas de fin de año será de entre $430 y $760 por persona (dependiendo de los productos elegidos), contemplando entrada, plato principal, mesa de dulces y bebidas”.

En ese sentido, Calvete señaló que “para poder controlar la inflación, será importante que el Gobierno Nacional controle y multe tanto la variable especulativa como la publicidad engañosa de las grandes cadenas de supermercados”.

Por su parte, el titular de INDECOM afirmó que “observando las subas y siguiendo las costumbres de los últimos dos años, en los próximos treinta días se harán compras más reducidas, con un crecimiento en el consumo de marcas alternativas y la adquisición de productos en comercios mayoristas, dado que durante los últimos 24 meses, las ventas en esos canales ya aumentaron un 32,3 % promedio”.
 
Finalmente, al margen de las proyecciones, Calvete reconoció que “el consumo dependerá, entre otros factores, del pago del medio aguinaldo, del refuerzo que el Estado asigne a los planes sociales, del otorgamiento de los plus o sobresueldos de fin de año que algunas empresas entregarán en el ámbito privado y de la ejecución de las cláusulas gatillo por parte de algunos sindicatos que acordaron su aplicación en los casos en los que los acuerdos paritarios quedaron por debajo de la inflación”. Según el especialista, eso  podría elevar las ventas y generar una recuperación interanual del consumo de la canasta navideña de un 1,5 %”.

Anticipando los datos oficiales del INDEC, un sondeo del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) detalla que la variación del Índice de Precios al Consumidor de septiembre rondará el 1,4%, por encima de los pronósticos oficiales. Sin embargo, el consumo arroja una suba interanual de casi 2 puntos.

La medición se realizó en el ámbito geográfico de la Ciudad de Bs As, Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Mar del Plata, sobre un total de 98.561 tickets de compras realizadas desde el 1 de septiembre hasta el 30 de ese mes en cadenas de grandes supermercados, almacenes, bocas de proximidad y autoservicios chinos. Se evaluó el movimiento de precios de unos 253 productos de la canasta básica, incluyendo alimentos, bebidas, higiene personal y artículos de limpieza. También se relevaron los rubros de indumentaria y calzado, así como los servicios de medicina privada, telefonía y televisión por cable.

En cuanto a la inflación, Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas explicó que “la suba registró durante el noveno mes del año un 1,38 %, con algunos aumentos por sobre el promedio en indumentaria, medicina prepaga, vivienda y servicios básicos, entre otros”. En ese sentido, el sondeo detalló que “la ropa se incrementó un 5,1 %, debido a la mayor demanda por el cambio de temporada” y que “entre los precios regulados, la medicina prepaga fue el único servicio que aumentó, con un alza del 4,9 % promedio”.

En el rubro de Alimentos y Bebidas, el segmento que mayor peso tiene en el índice de precios (35% del total), la suba se ubicó en el 1,38 %, sosteniendo el 1,4% promedio mensual en los primeros 9 meses del año.

Sobre este punto, Calvete sostuvo que "teniendo en cuenta que se esperan incrementos, aunque moderados, de tarifas para los próximos meses, será muy difícil terminar el año con inflaciones en torno al 0,8%/0,9% mensual como preveía el Gobierno" y agregó que “promediaría 1,45 % para los últimos 3 meses del año, cerrando en un 19 % interanual”.

Sin embargo, como contrapunto, en el caso del consumo, el informe de INDECOM refleja “una mejora del 1,8 por ciento en septiembre frente al mismo período del año pasado” y detalla que “ese repunte se basa en la evolución de la capacidad de compra de los salarios, que han recuperado los niveles previos a la caída que se produjo durante el primer año de gestión de Mauricio Macri”.

Además, en el caso de los productos que integran la canasta básica, el estudio muestra claramente que “hay mucha gente que se sigue sumando a los canales mayoristas, que registran un crecimiento interanual en las ventas del 3,8 %” y agregó que “conjuntamente continúa habiendo un fuerte crecimiento de las ventas de las marcas sustitutas”.

Al respecto, INDECOM detalla que hay mucha participación ganada “en distintas categorías de productos como ser artículos de limpieza, cervezas, condimentos, barras de cereales, harinas, detergentes y jabones para lavar la ropa”. A su vez, en otros rubros como puré y salas de tomate, conservas, pastas frescas y aceites, las ventas mayoristas crecieron entre el 4 y el 13,4 porciento, mientras decrecieron en porcentajes similares en los grandes supermercados”.

Por su parte, el trabajo también señala que “continúa observándose una importante transferencia de ventas hacia los autoservicios de proximidad, habiendo mejorando las ventas en esos canales un 1,9 % con respecto a los últimos 12 meses”. Según el estudio, hoy el total de las ventas se realizan en un 48 % en los puntos de cercanía, en un 17 % promedio en los súper e hipermercados, un 11 % en almacenes barriales y el 24 % restante en superficies mayoristas”.

Miguel Calvete consideró como algo muy positivo el cambio en los hábitos de los consumidores, que han comenzado a mostrar una conducta de sustitución de productos y puntos de venta porque afirmó que eso “permite el posicionamiento de nuevas empresas y favorece la competencia”

También explicó que “si bien las cuotas siguen representando casi la mitad del consumo, se observa un mayor dinamismo de las compras abonadas con débito o en efectivo, porque los comercios están fomentando esos medios de pago por sobre las tarjetas de crédito por el diferencial que existe en los costos”.

A la vez, se destaca que existe un fuerte impulso a la adquisición de bienes durables, que creció en lo que va del año más un 1,8 % de la mano de los créditos impulsados por el Gobierno Nacional, como lo es el caso de autos y motos, rubro que se viene recuperando más por créditos de la banca pública y privada, que por mejoras en los ingresos de las familias

Para INDECOM, “otra variable que esta haciendo crecer el consumo es el turismo receptivo, con el cual, conjuntamente, también crece el consumo de turistas extranjeros en el país”. Según datos de Visa Argentina, el gasto con tarjeta de crédito de los viajeros creció un 40 % en septiembre, con respecto al mismo mes del 2016.

En cuanto al consumo por sectores, el informe detalla que “en los estratos de menores recursos, el cambio es empujado por la leve recuperación del empleo, la suba del salario real y los recursos que el Estado viene volcando en la previa a las elecciones”. En tanto, “en los segmentos medios y altos se verifica un cambio en el paradigma del consumo, con una tendencia a restringir consumo masivo y volcar ingresos al ahorro, viajes y a los bienes durables”.

Finalmente, Calvete expresó que “en este último cuatrimestre se está comenzando a consolidar la recuperación del consumo que empezó a vislumbrarse a principio de año” y concluyó diciendo que “en ese contexto, la proyección marca que el consumo podría recuperarse por sobre un 2,5 % promedio hacia fin de año”.

Los datos surgen de un informe del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) en referencia a la pérdida de competitividad que atraviesa el sector. Exigen que el Ejecutivo acelere los cambios en las políticas tributarias y dispare ventajas competitivas que les permitan formar parte de la cadena de valor.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas de consumo, detalló que el sondeo se realizó entre el 15 de junio y el 20 de julio sobre un total de 386 pymes industriales y de servicios ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. También se relevaron un total de 11 cámaras y asociaciones gremiales y empresariales que componen los diferentes rubros del sector.

Según el estudio, la totalidad de las pequeñas empresas consultadas “exigen una reforma tributaria e impositiva global para poder seguir funcionando”. También impulsan cambios en los costos laborales no salariales y buscan pasar a formar parte de la cadena de valor, donde la mayoría ve con buenos ojos “una posible integración con las grandes compañías”.

Las pequeñas industrias afirman que necesitan acelerar la reforma pyme de manera urgente porque señalan que desde hace décadas, “los altos impuestos regresivos, los ingresos brutos en cascada, la carga tributaria del 50% sobre los salarios más bajos, inclusive sobre los pagos no productivos (ausentismo, feriados, vacaciones); el 15% de ausentismo promedio, las ART, los costos de gestión bancaria y de tarjetas de crédito desmedidos, la judicialización conflictiva de las relaciones laborales y la alta concentración de los insumos sensibles son los principales factores que restan competitividad”.

En materia impositiva, el trabajo detalla que “actualmente, la composición del costo, por ejemplo, de una lata de tomate tiene un 40 % de impuesto” y agregó que “las bebidas alcohólicas revisten un 55 % de esas cargas, donde se incluyen impuestos nacionales, provinciales y municipales”. El informe observa que “el impuesto más distorsivo es el de Ingresos brutos porque tiene un efecto cascada sobre los insumos, dado que cada uno de los artículos que componen la materia prima para elaborar un producto ya viene con ese impuesto, a lo cual se le agrega lo que le pone el productor, con lo cual se paga hasta cinco veces el mismo tributo y se pierde competitividad”.

Los pequeños empresarios aseguran que esa situación “también perjudica notablemente al consumidor final y repercute en las ventas, generando un efecto domino que no beneficia a nadie y ni siquiera al Estado, porque consideran que “si las pymes cierran tampoco pagarán más impuestos”.

En cuanto a una posible integración con las grandes empresas, el 74,8 % de las pymes considera que “sería una buena oportunidad para generar más empleo y competitividad, porque estiman que “si las pymes gozan de beneficios tributarios y sobre los costos laborales, a las grandes superficies de producción les va a convenir sumar a las pymes a su cadena de valor en lugar de concretar esa tarea en sus propias plantas de producción”. Con acuerdos como ese, una gran compañía tendría mil compañías satélites que trabajarían para ella, independientemente de que esas pymes elaboren también sus propios productos.

Finalmente, INDECOM confirmó que el estudio completo será elevado en las próximas horas, conjuntamente con distintas organizaciones gremiales y de empresarios pymes, al Ministerio de Producción, a la Secretaría de Emprendedores y Pymes, y a la Secretaria de Industria de la Nación, en pos de colaborar "en el desarrollo de la reforma impositiva general que impulsa el Gobierno”.

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