11 DE DICIEMBRE DE 2017 |

Con fecha 28 de agosto recibí (vía Facebook) y con sorpresa, un mensaje del señor Benito Correa, quien sería titular de la empresa O.B.C. Producciones (él mismo). En la comunicación se me invitaba a recibir la “Distinción Arco de Córdoba” a nivel nacional e internacional.

Asimismo se aseveraba que la misma resultaba “muy bien merecida” por mi “esfuerzo y dedicación” por mi trabajo como artista, músico, poeta, escritor, compositor y cantante.

Me resultó por demás extraño que se me considerara merecedor de una distinción, en particular cuando no soy ni artista, ni músico, ni compositor ni cantante (si poeta, escritor, periodista y autor de letras de canciones). Es decir que me conocían poco o nada y me proponían una distinción.

Finalmente, se me invitaba a adquirir la tarjeta para la “gran cena” que se hará el 11 de noviembre de 2017 en la ciudad de Córdoba contactándome a los teléfonos 0351-4708541 o 0351-155064464.

Al excusarme por no poder concurrir al evento y sugerir que podría recibir tal reconocimiento por correo postal, desapareció de Facebook la referencia a la distinción que había merecido horas antes. Y el señor Correa se limitó a decir –Bueno, disculpe- y más tarde –la cena hay que pagarla- pero sin referencia específica a la distinción.

Resumiendo, ha quedado claro y alguien debe decirlo, que “el rey está desnudo” y la “Distinción Arco de Córdoba” es una construcción al solo efecto de hacer propaganda de la empresa productora que la organiza, que basa su "fama" en la de sus premiados y que las distinciones en cuestión acaban  pagándolas los "distinguido", a través del valor de la tarjeta que debe adquirir para la "gran cena" a la que convocan y en la cual se entregan los premios.   Un bochorno.

Jorge Padula Perkins

DNI 10.389.733

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(Carta abierta de un médico sanitarista a la Ministra de Salud de la Pcia. de Buenos Aires)

Sra. Ministra de Salud de la provincia de Buenos Aires
Dra. Zulma Ortiz
S                                         /                                              D

Señora ministra, mi nombre es Manuel De Battista, y le envío esta carta como colega, apelando a su vocación Hipocratica de ayudar al que más lo necesita. Como seguramente Ud. conoce, hace ya dos meses le dirigí una carta a la Gobernadora, describiéndole la realidad que vivimos muchos de los profesionales de la salud en los hospitales públicos de la provincia.

La verdad es que no esperaba una respuesta personal, ni que se atendiera mi situación en particular, pero sí que se tomaran algunas medidas mínimas para poder mejorar la realidad diaria en la que se atienden los bonaerenses en los hospitales.

Esta carta la escribo en un día en el que me he enterado de una noticia muy triste y lamentable, ayer ha renunciado en mi hospital (Hospital Rossi) un nuevo profesional y ya suma el tercero en lo que va del año que deja su lugar en el hospital.

En este caso, fue una becada del servicio de terapia intensiva, especialidad crítica si las hay, con una faltante de profesionales que es noticia periodística. Podría empezar a buscar las causas personales para justificar su renuncia, para abandonar el hospital donde se formó y donde, hasta ayer, quiso quedarse trabajando.

Pero ¿cuánto dura la vocación y las ganas de quedarse en el hospital, cuando lo que te ofrecen es una beca por la que se cobra $16600, de la que ya llevaba mas de un año y sin novedades de pasar a planta, cubriendo las guardias de los fines de semana, sin perspectivas de cambio (ya que la oferta para este año es un aumento de $747, o sea el 4,5% por cada trimestre del año)?

Como le dije a la Gobernadora en mi carta anterior, las ganas de trabajar en un lugar que muchos consideramos nuestra segunda casa es muy grande, pero sepa entender que cuesta mucho siempre remar cuesta arriba.

Hoy es un día triste para la medicina, ya que perder  una profesional, en una de las especialidades más criticas como es la terapia intensiva, en un año que ni siquiera han ingresado residentes para esa especialidad, debería poner una alarma en los que toman las “grandes decisiones”.

No solo por “cuidar” los frutos del hospital público, sino principalmente para beneficio de todos los habitantes de la provincia de Buenos Aires, que en algún momento de su vida requerirán de nuestros servicios. El mejor honor para cumplir con el juramento que todos nosotros hemos realizado, “el juramento Hipocráico”, es cambiar la realidad del sistema de salud del que todos nosotros (profesionales, no profesionales y pacientes) formamos parte

Manuel De Battista
MP116595
Medico cirujano
Hospital Rossi
La Plata

Sra. Gobernadora: soy médico cirujano en el Hospital Rossi de la ciudad de La Plata y veo con gran preocupación lo que está sucediendo en el hospital público. En mi caso particular, estudié la carrera de medicina en la Universidad Nacional de La Plata durante 7 años, luego realicé la residencia de cirugía 5 años en el mismo hospital donde hoy trabajo, y actualmente llevo mi segundo año como médico cirujano de guardia, trabajando 36 horas semanales.

Durante mi carrera en el hospital he visto que la atención a los pacientes, a pesar del esfuerzo de todo el personal hospitalario por dar lo mejor de sí, se encuentra muy por detrás de las necesidades de todas las personas que llegan para atenderse.
Yo decidí apostar al hospital público y, como dije, es el lugar donde trabajo actualmente. Continué estudiando y formándome después de haber egresado para poder dar a los pacientes la mejor atención posible. No soy el único, la mayoría de mis compañeros de trabajo continúan por el camino de la capacitación y el estudio permanente. Quiero contarle también, aunque quizás ya lo sepa, que estas capacitaciones son siempre costeadas por nosotros mismos ya que el Ministerio de Salud no brinda capacitaciones gratuitas a los profesionales de la salud.

Lamentablemente, el sostenimiento de este compromiso se ha convertido en una carrera de obstáculos. Todos los días estamos expuestos a situaciones de violencia, algunas que terminan con lesiones graves hacia los profesionales, atendiendo en un edificio muy venido a menos, con falta de insumos y recursos tecnológicos, y por un sueldo de $16.000 (como es mi caso), sólo $2.000 por encima de la línea de pobreza que mide el INDEC.
Entienda Ud. que la voluntad por trabajar y el compromiso nuestro es muy grande para poder seguir adelante. Pero veo con mucha preocupación que, a pesar de los discursos del ministerio de salud de “hospitales humanizados”, nada ha cambiado en este año y medio de gestión. Incluso, y producto del aumento de la pobreza, cada vez son más las personas que se atienden en el hospital. Esto es algo que empezamos a notar los trabajadores de salud y que comentamos diariamente entre nosotros. Desde siempre nos hemos preguntado qué otra prioridad puede tener un gobierno que no sea la salud de la población. ¿Hay acaso algo más urgente e importante?

A las malas condiciones económicas y de infraestructura, quienes trabajamos en la salud pública se nos suma tener que vivir cotidianamente la angustia de lidiar con una situación en la que no podemos brindar la atención necesaria ni tratar los casos en el tiempo y forma que deberían hacerse. Por ejemplo, es algo completamente habitual que las drogas que utilizamos para tratar a pacientes oncológicos demoren en llegar mucho más tiempo del que deberían. Esto, como verá, provoca problemas para todas las personas que nos vemos involucradas: para los pacientes que no saben cuándo podrán empezar con el tratamiento, y para nosotros, los médicos, que nos vemos imposibilitados de trabajar porque esos medicamentos no llegan. Vemos como las enfermedades avanzan sin poder dar una respuesta. Ante problemas así nuestra impotencia es enorme.

La he escuchado decir que “los paros de los médicos son políticos”. ¿Sabía que la gran mayoría de mis compañeros del hospital han votado por usted en las últimas elecciones, esperando un cambio real que aún no ha llegado a los hospitales públicos de la provincia? Ni siquiera en lo que se retribuye como salario de los que trabajamos en el hospital todos los días. Entiendo, y la mayoría comparte, que recibió la provincia en malas condiciones pero, ¿no le parece que en lugar de permitir aumentarse los sueldos más de 50% a los diputados y senadores o sacarle el impuesto a la minería y los agronegocios, sería mejor destinar esa plata a la salud y atención de nuestros pacientes de los hospitales públicos?

Señora gobernadora, si Ud. está realmente convencida que la salud de los bonaerenses es parte de sus prioridades, como dijo en su discurso de asunción, la invito a que se acerque a nuestro hospital, que no es distinto del resto de los hospitales de la provincia, y vea en qué condiciones están internados nuestros pacientes, dónde se bañan, qué es lo que comen y se dará cuenta que lo que Ud. dice o cree es muy diferente a lo que sucede en la realidad. Quizás eso sirva para que la salud pública sea la prioridad del Estado.

Dr. Manuel De Battista
Esp. Clínica Quirúrgica
MP 116595

HABLAMOS ESPAÑOL
(we speak spanish)
 
Señor Presidente:

Acaba de terminar la conferencia de prensa de la CGT en el Salón Vallese. Por las dudas no lo tenga muy claro, Felipe Vallese fue un obrero peronista desaparecido.

Del triunviro que conduce la confederación General del Trabajo, el apellido de mayor reminiscencia inglesa sería el de Schmid, que sin embargo, al iniciar la conferencia aclaró que los trabajadores hablaban español.

Lo que parece una redundancia tiene mucha importancia, porque el rico idioma de Cervantes goza de una multiplicidad de antónimos, parónimos y sinónimos. Y mientras una palabra define campo y usamos otra para decir país, en el idioma de los piratas se usa country, por lo cual hablar inglés simplifica y reduce la capacidad de análisis, porque se maneja un vocabulario más chico y hace trabajar con menor intensidad el cerebro.

Es muy importante que un presidente sea poliglota como en su caso y no solo que domine el inglés sino el italiano, dos idiomas que favorecieron el desarrollo de la mafia neoyorquina.
Si bien es cierto que ahora no tenemos embajador en Estados Unidos, seguramente esto no sea de mayor importancia, habida cuenta que con Trump se conocen desde hace mucho tiempo, justamente cuando su padre Franco, por manejar el idioma inglés, lo mandó a arreglar un litigio con la cosa nostra y la mafia judía de aquella ciudad norteamericana.
Perdóneme, no me quería ir por las ramas, pero al estar en el salón de la CGT no pude olvidarme de su referencia a las mafias sindicales.

Y mientras escuchaba la conferencia de prensa, pensé: Macri de esto sabe mucho.

Our country was paralysed. Perdón, me contagié. El país estuvo paralizado. Y las preguntas de los colegas fueron poco inteligentes y permitieron que se lucieran los dirigentes obreros.
Dijeron que se ajustaron a derecho, que quieren que usted termine, que ellos pueden tener propuestas económicas pero ustedes son los que gobiernan, le pidieron que usted también acepte la ley y llame a la paritaria nacional docente como se lo ordenó la justicia, repudiaron los cortes y los piquetes, recordaron las tratativas y compromisos que ustedes y los empresarios no cumplieron. Y claro, no estaba la agencia Bloomberg, así que hablaron en español.

Presidente, todavía nos queda en el recuerdo su baile en el balcón de la casa de gobierno y la revolución de los globos. Y cuando quisieron presentar lo del día 1º de abril como un gran apoyo al proyecto económico de su gobierno, Argentina se paralizó.
A los 15.000 millones de pesos que se pierden según datos propios en este día, le contestaron que los trabajadores perdían el presentismo, sin contar lo que vienen perdiendo en el salario por las políticas de Prat Gay o de Dujovne.
Do you understand, Mr. President?
Perdón. Otra vez se me escapó el inglés.
Me entiende, Señor Presidente?

El mismo día que el país estaba paralizado, usted dijo en Puerto Madero “nosotros estamos trabajando”.
La verdad que era hora, señor. Porque en el casi año y medio de gobierno es el principal empleado público que se tomó tantas vacaciones en nuestra historia en tan poco tiempo.
Lo que incluye dormir en la estancia de Lewis, el inglés de la Patagonia, o en el palacio de los reyes holandeses, dueños de la Shell con los británicos.
Eso lo llevó a pensar que la gesta de Malvinas lo importante era hablar con Ardiles, no solo porque había sido un jugador de futbol sino porque había vivido en Inglaterra.
Es difícil pensar en inglés y defender al criollo. Le dije antes que nuestro idioma es rico en sinónimos, en parónimos y en antónimos. Sin embargo no hace falta usarlos porque le hemos robado al italiano una palabra que sintetiza que el paro fue por el laburo, lo hicieron los laburantes, contra las mafias financieras, las mafias de la especulación, y los históricos mafiosos de la ceocracia.

Do you understand, Mr. President?

Los trabajadores que hablan en español pararon por techo, tierra y trabajo.
Es mi deseo, señor, que no se empalague con el 1º de abril, porque el 6 del mismo mes le va a cortar la digestión. Ojala que el 7 recapacite y llamen no solamente al diálogo de sordos, sino a un diálogo con acción, porque un tal Perón nos enseñó que mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.

Good bye, Mr. President.
Adiós Sr. Presidente. Otra vez se me mezcló el inglés. La culpa es de la agencia Bloomberg y de usted, que habla tantos idiomas.

MIGUEL ANGEL DE RENZIS

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