27 DE JULIO DE 2017 |

Según un informe del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM), esos puntos de venta itinerante incrementaron sus ventas entre un 15 y un 20 % en el primer cuatrimestre del año. El Macrismo las observa como una herramienta que permite acortar la cadena de intermediación y frenar la inflación.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas, detalló que “la baja de un 7,9 % en el consumo de productos de la canasta básica que se registró en 2016 se vio acompañada por una importante modificación en el comportamiento de los argentinos, que han comenzado a mostrar no sólo una conducta de sustitución de productos, sino que también han virado hacia otros puntos de comercialización”.
    
El trabajo se realizó entre el 1 de enero y el 2 de mayo pasado de este año, sobre los volúmenes de venta de 253 productos de la canasta básica (incluyendo alimentos, bebidas, higiene personal y artículos de limpieza) en un total de 36 ferias barriales que funcionan en el ámbito geográfico de la Ciudad de Bs As y sobre unos 73 puestos pertenecientes al programa estatal denominado “El mercado en tu barrio”, ubicados en diferentes puntos del conurbano bonaerense (Lanús, Quilmes, Tres de Febrero, Pilar, Almirante Brown y Morón), y en distintas ciudades del interior del país (Mendoza, Santa Fe, Paraná y Mar del Plata).
    
Ese sondeo arrojó una suba en los volúmenes de ventas de los feriantes que va entre el 15,7 y el 20,4 %, durante los primeros 120 días del año, dependiendo del tipo de producto comercializado y de la ubicación geográfica de cada puesto.
    
Calvete explicó que esa suba refleja claramente que “hay un 20 % de la gente que está cambiando sus ámbitos de consumo y están optando por acercarse a las ferias que hay en sus barrios para tratar de cuidar el bolsillo”, a la vez que agregó que “esas modificaciones también se observan en el incremento en las ventas de marcas sustitutas en distintas categorías de productos como limpieza, derivados de harinas y gaseosas”. En ese punto, se destaca que “los cambios más significativos se observan en los sectores más vulnerables del conurbano bonaerense y el interior del país, en donde 7 de cada 10 encuestados manifestó haber modificado sus costumbres de consumo”.
    
A través de otro estudio, INDECOM ya había detallado que hay una desaceleración en la caída del consumo acompañada por una importante modificación en las conductas de los consumidores, que eligen las bocas de proximidad, las superficies mayoristas y ahora se suman también las ferias barriales.
    
Según Calvete, se está dando un fenómeno similar al de los autoservicios de proximidad porque explicó que “ahora las compras de productos no perecederos se hacen por reposición y no por stock” y que “eso se debe, en primer término, a que la gente esta tendiendo a comprar sólo para reponer lo que le falta en la alacena, y, en segundo lugar, por otros factores como lo son la falta de tiempo, la comodidad por cercanía, los precios más bajos y la mayor oferta de productos de segundas y terceras marcas”.
    
En ese marco, el especialista también señaló que “mucho ha tenido que ver en el crecimiento de este tipo de compras el impulso que el Estado Nacional le ha dado al Programa "El mercado en tu barrio", que recorre diariamente el conurbano y el interior del país acercando a los consumidores productos frescos como carne, pollo, pescado, frutas y verduras, pan, lácteos y productos secos a precios de referencia”.
    
El Gobierno Nacional, a través de los Ministerios de Agroindustria y de Producción, prevé que durante este 2017 la cobertura del plan, que acerca a productores y consumidores, se extienda a 125 municipios bonaerenses y a 17 provincias. En ese marco, se está convocando a muchos pequeños productores locales para que se sumen a la iniciativa y regularicen su actividad, permitiendo acortar la cadena de intermediación y bajando los precios.
    
En conclusión, Calvete destacó que “la proyección indica que cada vez más personas se irán volcando hacia esos reductos comerciales”, algo que consideró “congruente con una tendencia que se esta consolidando a nivel mundial, dado que las ferias barriales ya constituyen un aceitado mecanismo de comercialización de todo tipo de productos en países como Italia, Francia y España, entre otros”.
    
Por último, concluyó diciendo que “es muy positivo que se busque regularizar y legalizar a la totalidad de las ferias y achicar el número de intermediarios que participan, porque eso permitirá generar y ampliar aún más el ámbito de competencia para hacerle frente a la inflación en beneficio del bolsillo de todos los argentinos”.

La CBT, que marca la línea de pobreza de los hogares argentinos, ascendió en marzo a $ 14.090,52, lo que representa una suba de 3,05% respecto de febrero pasado. En tanto, la CBA, que mide los precios de los alimentos de primera necesidad y que marca el umbral para no caer en la indigencia, tuvo la misma alza.

El costo de la Canasta Básica Total (CBT) -que marca la línea de la pobreza- ascendió en marzo a $ 14.090,52 pesos para una familia tipo computa por dos adultos y dos menores de edad, un monto que reflejó una suba de 3,05 por ciento respecto a febrero pasado, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide los precios de los alimentos de primera necesidad y que marca el umbral para no caer en la indigencia, también tuvo un alza del 3,05 por ciento y alcanzó en marzo los 5.798,57 pesos.

El Indec precisó que durante marzo, la variación mensual de la CBA con respecto al mes de febrero fue de 3,05 por ciento mientras que la variación de la CBT fue de 3,05 por ciento.

La CBA se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades.

Para este trabajo, el Indec selecciona los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población, a partir de la información provista por la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares.

La canasta CBT, en tanto, mide a alimentos, servicios, movilidad y la indumentaria mínima que una familia de dos adultos y dos menores requiere para no caer debajo de la línea de la pobreza.

La metodología de estudio permitió determinar que los resultados mensuales por adulto equivalente -a partir del cual se pondera el valor para niños y adultos mayores- fue en marzo de 1.876,56 para la línea de indigencia y 4.560,04 para el de pobreza.

El informe contribuye a la estimación de los hogares en situación de indigencia, es decir de aquellos cuyos ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria; y aquellos en situación de pobreza que no cubre no  la Canasta Básica Total pero permite al menos adquirir la CBA.

La fuerte suba en los precios de los alimentos y el incremento de los servicios -en especial la tarifa del gas- fueron los disparadores del aumento.

La suba de las canastas quedó perfilado desde el momento en que el Indec dio a conocer -el 11 de abril pasado- que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó en marzo un incremento del 2,4 por ciento respecto al mes anterior, con una fuerte preeminencia de los rubros alimentos y bebidas, con un aumento superior al 3.

En la Ciudad de Buenos Aires, de acuerdo al relevamiento realizado por la Dirección de Estadísticas porteño, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños, requirió en marzo obtener ingresos por 14.620,17 pesos para superar la línea de pobreza, y de 7.260,08 pesos en el caso de la Canasta Alimentara Básica.

Entre las mediciones privadas, una familia tipo necesitó en marzo ingresos por 12.709 pesos para no caer en la pobreza, según se estimó en un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), lo que implicó una suba del 3,6 por ciento intermensual.

Para el caso de la Canasta Básica Alimentaria, el ingreso necesario fue de 5.473 pesos en marzo, lo que verificó un alza de 3,2% frente a febrero último, también en base a la medición de FIEL.

El 28 de marzo, el Indec publicó el Índice de Pobreza que alcanzó en el segundo semestre de 2016 al 30,3 por ciento del país -alrededor de 12,7 millones de personas-, por debajo del 32,2 por ciento del primer semestre.

Dentro de este 30,3 por ciento de pobres, hay un 6,1 por ciento que son indigentes, es decir, cuyos ingresos no alcanzan para comprar la cantidad de alimentos suficientes, también por debajo del 6,3 por ciento de la medición anterior.

Fuente: Télam

Un sondeo realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) durante el primer trimestre del año, en comparación con el 2016, asegura que hay una desaceleración en la caída acompañada por una importante modificación en las conductas de los consumidores, que ahora eligen las bocas de proximidad y las superficies mayoristas. También destacan un fuerte crecimiento en la elección de segundas marcas y en las compras por reposición sobre las adquisiciones por stock.

Miguel Calvete, Presidente del organismo de estadísticas, detalló que el relevamiento se realizó entre el 1 de enero y el 31 de marzo, tomando como referencia el mismo periodo del año anterior, sobre un total de 723 comercios, entre los que se destacan los grandes supermercados, autoservicios de proximidad y las principales superficies mayoristas en el ámbito geográfico de la Ciudad de Bs As, Gran Bs As, Rosario, Córdoba, Mar del Plata, Salta, Mendoza, San Juan y Neuquén.
    
El trabajo destaca que, si bien sigue habiendo una caída pronunciada del consumo en general, la medición marcó que la caída acumulada en el primer trimestre de este año se ubica en el 2,9 % contra una caída del 4,3 en el primer período del 2016.

Los datos positivos también se advierten en las mediciones de febrero y marzo de este 2017, siendo que en el segundo mes de año, la caída fue del 2,5, mientras que en el tercero, se ubicó en 1,1 %, registrando una mejora de 1,4 puntos.

Además, el estudio refleja claramente que “hay mucha gente está optando por los canales mayoristas, que registran un crecimiento interanual en las ventas del 2,7 %” y agregó que “conjuntamente se esta dando un fuerte crecimiento de las ventas de las marcas sustitutas”.
    
Al respecto, INDECOM detalla que en esos canales de ventas hay mucha participación ganada de segundas marcas “en distintas categorías de productos como ser artículos de limpieza, tocador, cervezas, condimentos, barras de cereales, harinas, detergentes y jabones para lavar la ropa”. A su vez, en otros rubros como puré y salsas de tomate, conservas, pastas frescas y aceites, las ventas mayoristas crecieron entre el 4 y el 13,4 porciento en los canales mayoristas, mientras decrecieron en porcentajes similares en los grandes supermercados”.
    
Por su parte, el trabajo también señala que “se observa una importante transferencia de ventas hacia los autoservicios de proximidad, habiendo mejorando las ventas en esos canales un 1,6 % con respecto a los últimos 12 meses”. Según el estudio, hoy el total de las ventas se realizan en un 48 % en los puntos de cercanía, en un 17 % promedio en los súper e hipermercados, un 11 % en almacenes barriales y el 24 % restante en superficies mayoristas”.
    
Según Calvete, “ahora las compras de productos no perecederos se hacen por reposición y no por stock” y explicó que “eso se debe, en primer término, a que la gente esta tendiendo a comprar sólo para reponer lo que le falta en la alacena, y, en segundo lugar, por otros factores como lo son la falta de tiempo, la comodidad por cercanía, los precios más bajos y la mayor oferta de productos de segundas y terceras marcas”.
    
Además, el especialista dijo que “este cambio de conducta es mucho más acentuado en el interior del país y en el Conurbano bonaerense que en aquellos locales ubicados en Capital Federal”.
    
Por su parte, el informe también señaló que en GBA el consumo cayó 2,7 % mas que en Capital Federal, en donde se ubicó en el  1,3, mientras que la mayor caída se dio en el interior, en donde trepó al 3,1 %. Según el organismo de estadísticas “esto se da por el menor poder adquisitivo que existe entre los consumidores del interior del país por sobre los de Capital Federal”.
    
El relevamiento también detalló que en las provincias de Salta, Jujuy, San Juan, Mendoza y Neuquén se registran grandes caídas por los tours de compra a países como Chile y Paraguay. Según el estudio, “si bien en esos puntos se compran bienes durables, eso también repercute fuerte en el consumo masivo porque se reducen las compras de bienes de consumo para destinar ese dinero a ropa y electrónica, entre otros productos”.
    
Además, el informe concluyó que “se esta dando una equivalencia entre los productos que más incrementaron sus precios y los que menos se venden, porque la gente está comprando mucho menos aquellos artículos que más han aumentado”. En ese sentido, Calvete afirmó que “los consumidores optan por comprar alrededor de un 26 % menos aquellos artículos que subieron mas del 40 % (vinos finos y comunes, aceites, manteca, crema de leche) y cayó alrededor de un 12 % la venta de los que subieron menos de un 20 % (enlatados, pastas frescas, yerba, carne, fideos secos, snacks, artículos de higiene para el bebe e infusiones). Es decir que se venden alrededor de un 14 porciento más los productos en los que menos se sintió la inflación del último año.
    
Finalmente, Miguel Calvete consideró como algo muy positivo el cambio en los hábitos de los consumidores, que han comenzado a mostrar una conducta de sustitución de productos y puntos de venta porque afirmó que eso “permite el posicionamiento de nuevas empresas y favorece la competencia” y agregó que “en ese contexto, la proyección marca que el consumo podría recuperarse hasta un 2 % más hacia fin de año”.

La  Dra. Cecilia Seijo de CYGBA Consorcios explicó hoy cómo impactará en las expensas el aumento del gas y opinó que “tras haberse puesto en consideración los reclamos en las audiencias públicas del año pasado, la única alternativa posible que ven los consorcistas este año es bajar el consumo o apostar a energías alternativas”.

Según la especialista en administración de consorcios, el aumento promedio del 40% de la tarifa -entre materia prima, transporte y distribución- tendrá un impacto que rondará entre el 4% y 7% en las expensas“. 

“Ciertamente, lo que más incidencia tiene para la propiedad horizontal son los aumentos de luz ya que el gas afecta mas que nada a los edificios que tienen calefacción y/o agua caliente central”, explicó.

Asimismo, dijo que “en los consorcios comenzamos a observar desde el año pasado que se toma mas en serio el programa de bonificación ya que se vienen registrando ahorros significativos en otros servicios como la luz”.

“En promedio,  3 de cada 10 unidades habitadas de Capital Federal redujeron sustancialmente su consumo de luz”, dijo Seijo y ejemplificó: “una cantidad importante de edificios destinados a vivienda de zona centro y norte de Capital reciben facturas que orillan los 180 y 250 mensuales”.

Calificó como “muy positiva” a las bonificaciones por bajo consumo ya que “incentiva un uso responsable y eficiente”.
Vale recordar que la Resolución  establece una bonificación para aquellos usuarios que tengan un ahorro del 15 por ciento o más en su consumo, comparado con el mismo periodo del año anterior.

Seijo reconoció que “hubo mucha confusión el año pasado por las idas y vueltas sobre las tarifas” pero  confió en que este año “la previsibilidad va a ser un factor positivo para los consorcios”.

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