20 DE ENERO DE 2018 |

Cualquiera sea la nueva política monetaria que reemplace a la Taylor Rule, es indispensable que sane las cuentas del BCRA de la mochila de las Lebac. Periódicamente deben renovar su deuda y enfrentan una curva de oferta de fondos. Esa curva, en Argentina, es casi un punto: ¡le ofrecen renovar casi exactamente lo que hay a una única tasa! El Banco Central tiene que pagar la tasa que le piden “como cualquier quebrado”. Y el BCRA debe validar esa tasa y tomar lo que le ofrecen, que últimamente es menos de lo que vence.

Por Carlos Rodriguez (*)

El BCRA tiene que pagar la tasa que le piden como cualquier quebrado. Con el cuento de la Taylor Rule, el BCRA se endeudó hasta la coronilla en Lebac para subir el interés, creyendo que así bajaba la inflación.

Cautivo del mercado.

Lo está la entidad que dirige Federico Sturzenegger, en la opinión del rector de la Universidad del CEMA.

Necesito ir por partes.

Empezaré por la regla de Taylor que sigue el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

La inflación ocurre porque la cantidad de dinero crece de manera sostenida más que la demanda. Hay un déficit fiscal atrás.

Ese simple hecho se esquiva poniendo una Curva de Phillips, una tasa de interés exógena que controla el BCRA, y una inflación que depende de esa tasa y de expectativas.

Se llama Taylor Rule 6i = r* + pi + 0.5 (pi-pi) + 0.5 (y-y)

Esta fórmula dice que si la inflación (pi) excede el target (pi*), el BCRA debe poner una tasa de interés (i) bastante mayor que la inflación.

La r* es una tasa real de interés que se supone constante (debatible, pero no es crucial acá). Y el termino (y-y*) es el output gap.

Hay variantes, pero todas tienen a la tasa de interés como la variable de control, del lado izquierdo.

Yo creo que la tasa de interés es endógena, por más que los banqueros centrales crean que la controlan.

Periódicamente deben renovar su deuda y enfrentan una curva de oferta de fondos.

Esa curva, en Argentina, es casi un punto: ¡le ofrecen renovar casi exactamente lo que hay a una única tasa!

Y el BCRA debe validar esa tasa y tomar lo que le ofrecen, que últimamente es menos de lo que vence.

Para el resto tiene que emitir pesos o más Lebac en el mercado secundario, al precio que determina el mercado.

Algo no tan exagerado debe pasar con la Fed de Estados Unidos: no pueden poner la tasa que se les dé la gana.

Deben hacer lo que el mercado les “sugiere”.

En síntesis, creo que toda esa línea de research toma como instrumento exógeno algo que no lo es, que en realidad es endógeno, quizá de una manera sutil.

Con el cuento de la Taylor Rule, el BCRA se endeudó hasta la coronilla en Lebac para subir la tasa de interés creyendo que así bajaba la inflación.

La inflación no bajó y ahora el BCRA está cautivo del mercado y tiene que pagar la tasa de interés que le piden, sin chistar, como cualquier quebrado.

Y la cantidad de dinero sigue creciendo por el déficit fiscal y ahora el cuasifiscal.

En esto no estoy solo.

Por ejemplo, Eugene Fama dice exactamente lo mismo en su paper: Does the Fed Control Interest Rates?

También pueden ver la excelente síntesis sobre el tema de Jeffrey Rogers: The Myth of Federal Reserve Control Over Interest Rates .

En la Argentina hay una demanda de pesos, una demanda de dólares, una demanda de Lebac (que financian los depósitos del público en los Bancos), deuda externa, tipo de cambio y casi no hay mercado de crédito.

Todo eso aparenta quedar fuera del radar con esa formulita tan simple.

Para colmo en el BCRA parece que la están siguiendo, creyéndose que controlan una cosa que en realidad se las fija el mercado

¡O sea que estamos a la merced de los vientos!

Condiciones para empezar una nueva política monetaria

Cualquiera sea la nueva política monetaria que reemplace a la Taylor Rule, es indispensable que sane las cuentas del BCRA de la mochila de las Lebac.

Dejando de lado licuaciones, planes Bonex o parecidos, corralitos, subas de encajes inviables, entre otros, sólo queda recomprarlas/servirlas gradualmente con el único ingreso genuino que dispone el BCRA: el impuesto inflacionario y un déficit fiscal decreciente, sostenible y creíble.

Cuando Cavallo en 1982 quiso desarmar la Cuenta de Regulación Monetaria -muy similar a las Lebac de ahora- bajando de golpe la tasa de remuneración sobre los pasivos del BCRA, le costó el puesto y la inflación salto a dos digitos mensuales.

Pensando alternativas de Política Monetaria si se deja la Taylor Rule

Si se termina con la tasa de interés como instrumento del Inflation Targeting, se debe hacer algo en su lugar.

Pensando un poco:

1- El déficit va a seguir por tiempo indeterminado.

Depende de la política.

Por lo tanto habrá que financiarlo, parte (la menor, espero) con deuda del Tesoro (interna y mucho menos externa) y la mayor parte con el impuesto inflacionario.

2- Lo anterior requiere una política predecible de adelantos del BCRA al Tesoro, consistentes con el déficit a ser financiado con inflación.

Eso implica:

A- Metas monetarias compatibles con las metas de déficit y tipo de cambio flexible.

O

B- Un crawling peg de tipo de cambio preanunciado mensualmente (?) que sea compatible con las metas de financiamiento al Tesoro.

Si bien la cantidad de dinero sería endógena, el peg debería generar una inflación que provoque una demanda de dinero flujo compatible con las necesidades de emisión para el Tesoro.

3- El déficit cuasifiscal ha probado ser siempre explosivo.

El BCRA no debe emitir pasivos remunerados. Las Lebac deben ser absorbidas por el Tesoro.

Los encajes no deben ser remunerados.

4- Tomar conciencia que la inflación es un impuesto más para financiar el gasto.

El problema es cuando ésta se torna impredecible y fuerza la renegociación permanente de contratos, con un alto costo social.

5- Cualquiera sea la estrategia a seguir, creo que se debe evitar al máximo todo estímulo al ingreso de capitales externos durante el proceso de estabilización: recalientan la economía, generan déficits comerciales, retrasan la necesidad del ajuste estatal y producen atraso cambiario.

Ese combo, más el aumento en deuda externa y falta de ajuste fiscal e inflacionario, aumenta gradualmente el riesgo-país y lleva al eventual fracaso de toda la estrategia.

6- Queda por decidir el instrumento de control para el target de inflación: ¿meta de expansión monetaria o cambiaria? Está claro que cualquiera sea la elegida, ésta debe ser compatible con la financiación del déficit fiscal.

El instrumento cambiario tiene la ventaja de ser el de conexión más directa con el proceso de formación de precios, la tasa de interés y formación de expectativas.

La desventaja es que si el mercado desconfía del nivel de la divisa y se genera una corrida de compra cambiaria que el BCRA no puede satisfacer, se vería forzado a devaluar mas allá de la tasa preanunciada, generando un shock de credibilidad que afectaría todo el plan.

La meta de expansión monetaria tiene la desventaja de tener relación más indirecta con el precio de la divisa o la tasa de interés.

La ventaja es que de haber una tendencia a la compra excesiva de divisas, el BCRA no tiene la obligación de vender y simplemente subiría el tipo de cambio al igual que la tasa de interés, ambos factores contribuyendo a desactivar la corrida.

(*) Rector, Universidad del CEMA

Fuente: Nac&Pop

El secretario gremial de SITRAJU-CABA dialogó con AGENCIA PACO URONDO TV sobre las pretensiones del gobierno nacional sobre la justicia.

Por José Cornejo

“El diseño de la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires principalmente tiene más control de ámbito político y de la ciudadanía”, afirmó Santiago Vensentini al tiempo que agregó que “hay un gobierno de los jueces en la justicia nacional, en la justicia de la ciudad de Buenos Aires los jueces tienen su representación pero no son gobierno. Tienen el control de los abogados y el control de la política”. También, dijo que “un juez, en la nación, significa el todo; y acá (CABA) el juez es un magistrado, es un empleado con una responsabilidad muy grande, pero finalmente es un empleado más”.

Sobre las pretensiones del gobierno de Mauricio Macri sobre la justicia, Vensentini aseguró: “básicamente lo que quiere hacer es tener el control del poder judicial”, además afirmó que “lo que busca es una equiparación para abajo, la ley de contrato de trabajo”.

“La justicia es lenta porque quiere ser lenta, cuando quiere ser rápida es rápida”, dijo el secretario gremial. “Los compañeros que están en seguridad social, casi no podes entrar a la oficina de la cantidad de expedientes que hay. Eso es porque no se toma personal, porque no se compran edificios”, aseguró.

“Creo que el ataque sobre las libertades se está dando en muchos planos, no solamente en el plano represivo sino que también se va a dar en el plano judicial para poder perseguir a todas las personas que necesiten perseguir para poder seguir llevando a adelante su plan de ajuste. Esto es: perseguir sindicalistas, perseguir empresarios, perseguir políticos. Necesitan el poder judicial”, concluyó Vensentini.     

La entrevista completa

El diputado nacional del Frente Renovador sostuvo que “la gente está preocupada por llegar a fin de mes y en algunos casos a fin del día. No está metida en la grieta que quieren imponer”".

El diputado nacional del Frente Renovador, Felipe Solá, cuestionó este lunes al gobierno de Mauricio Macri, al sostener que “Cambiemos sólo habla de pasado y futuro porque no puede mostrar ningún logro en este presente”.

Solá, quien buscará retener su banca encabezando la nómina de precandidatos a diputados por el frente 1País en la provincia de Buenos Aires, sostuvo que “la gente está preocupada por llegar a fin de mes y en algunos casos a fin del día. No está metida en la grieta que quieren imponer” y advirtió que la alianza entre el massismo y Margarita Stolbizer quiere “ganarle al partido de la división que integra el macrismo y el gobierno anterior”.

“Por un lado el oficialismo mete miedo con el pasado y por el otro el ‘cristinismo’ habla del futuro sin hacer ninguna crítica. Nosotros queremos hablar del presente y para eso presentamos propuestas concretas”, aseveró el ex gobernador bonaerense en declaraciones que difundió su equipo de prensa.

Fuente: Télam


    

“El gobierno acaba de hacer una colocación de deuda a 100 años con una tasa muy alta del 8%, por lo que en 16 años los inversores recuperarán el dinero y le quedarán 84 años de ganancia”, explicó el diputado Carlos Heller (Partido Solidario) al referirse al bono a 100 años que tomó el gobierno de Macri.

En la misma línea, el diputado comentó: “en enero de este año, el gobierno emitió el Bono Argentina 2027 a 10 años y colocó 3700 millones dólares a una tasa del 6,8 % anual, por lo que no hay manera de entender por qué pagan más caro.

Algunos creen que esto es de interés para los colocadores y no de los tomadores. Además, curiosamente, esta colocación fue el día antes que Morgan Stanley mantuviera la calificación de «fronterizo», creo que el gobierno ya conocía que Argentina no iba a entrar a la categoría de «emergentes» y lo tomaron porque sabían que después podría ser peor”.

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