28 DE ABRIL DE 2017 |
Política

Sabido es que el “sueño (norte) americano” fue forjado a partir de unbrioso realismo económico. Alexander Hamilton (1755-1804) creía vehementemente que la riqueza, la independencia y la seguridad nacional dependían del desarrollo industrial, lo que sólo se lograría protegiendo a las factorías en su etapa de alumbramiento y juventud. En la misma línea, el Presidente Ulysses Grant (1822-1885) les dijo a los ingleses que USA haría lo mismo que UK, se tornaría librecambista sólo cuando alcanzara un nivel de fortaleza que lo eximiera de todo daño eventual que pudiera infringir el libre comercio.

Por Lisandro Cleri (*)

Quienes administraban la economía norteamericana estaban convencidos que la libre competencia provocaría peligrosas caídas de renta que conducirían al caos; el remedio era alentar la concertación (cartelización) oligopólica de los precios. Nace así una expeditiva amalgama entre el Estado, las Corporaciones Empresariales y las Instituciones Financieras que logró, en corto período tiempo (1895-1915) duplicar el PBI norteamericano. Lo que esconden los defensores del neo-liberalismo es que  tamaño crecimiento no fue consecuencia de la libre competencia sino a su inversa; la represión controlada del mercado. De esa forma se sepultaban en la práctica el sueño del mercado perfecto proclamado por Smith, Say y Ricardo...

La “Era Progresista” norteamericana fue estudiada exhaustivamente por el introductor del concepto de “capital financiero”, el vienés líder del Partido Socialdemócrata alemán, Rudolf Hilferding (1877-1941). Hilferding ponía al descubierto que una parte de los ciudadanos lograban ahorrar dinero y que el destino lógico era, vía la intermediación bancaria, aplicarlo a la actividad productiva, pero como todo inversor, a los ahorristas les asustaban las crisis rabiosas, las quiebras masivas de empresas y el crac económico subyacente. Para lograr tranquilidad estaban dispuestos a soportar largos períodos de baja renta para evitar riesgos. Justamente por la vía de la represión de las  fuerzas de mercado se logró pasar de un estado de situación con tribulaciones cortas y traumáticas a períodos soportables de estancamiento prolongado.

El trabajo de Hirferding impulsó a Lenin a llamar “Imperialismo” a la fase superior del capitalismo, e inspirar a muchos teóricos como Bujarín, Rosa Luxemburgo y Kautsky, entre otros, que presuponían que había solo un paso desde un orden dominado por grandes corporaciones asociadas al Estado y el alumbramiento del socialismo.Pero la historia tomó por otro camino y el sistema capitalista logró sostenerse gracias al dominio oligopólico del mercado y el traslado de las pérdidas a los sectores populares. El libre mercado fue falseado no por la intervención del Estado, sino desde adentro por quienes controlan oligopólicamente la oferta. En el mercado moderno donde se enfrentan poderosos oferentes concentrados y debilitados consumidores atomizados sólo es posible encontrar el bien común por la vía de una intrusión virtuosa del Estado.

El desarrollo de nuevas tecnologías es el otro factor trascendente que intervino para dar maleabilidad al sistema capitalista y que es detallado por Nicolai Kondratiev (1832-1938) quien encontró la presencia en la economía de ciclos largos (50 años), con procesos compuestos por dos fases:la primera, que dura aproximadamente 25 años, es impulsada por descubrimientos que provocan expectativas favorables que derivan en una importante inversión de capital, luego sobreviene el estancamiento del que sobreviene una etapa de declinación.

Su estudio y el de sus seguidores reconocen la presencia de las siguientes ondas históricas:

1) Era de la Revolución Industrial (1793-1847), impulsada por la máquina de vapor y el uso del carbón como energía con un  declive que  comienza en el último quinquenio dela década del 10 al agotarse las buenas opciones de inversión.

2) Era del Ferrocarril (1848-1892), ascenso favorecido por el acero y la aplicación de la máquina de vapor al transporte y caída en la década del ´70,cuando USA y Europa entran en una gran depresión.

3) Era de la Electricidad (1893-1939), motorizado por la energía eléctrica, el teléfono, la industria pesada y la producción en masa, el quiebre es provocado por el crack financiero de Wall Street en 1929. 

4) Era del Automóvil (1940-1984), empujada por la automoción impulsada por el petróleo termina con las rupturas provocadas por las sucesivas crisis de los hidrocarburos (1973 y 1975).

5) Era de la computación (1985-2008), impulsado por la informática, las telecomunicaciones, los transistores, la energía nuclear y los materiales sintéticos a la que acompaña un consumismo exacerbado.

Algunos estudiosos reconocen la presencia de una sexta onda que comienza a fines de los años 90 y que no ha terminado de madurar: la Era de Internet, la nube y las aplicaciones que provocarán la pérdida de poder de quienes controlan el hardware y las plataformas de los que transportan datos e imágenes.

En referencia a este punto es preciso traer al relato a la figura de Joseph Schumpeter (1883-1950) que reconoció en la figura del “empresario emprendedor” al artífice de los impulsos que provocaron la ola ascendente, provocando simultáneamente la “destrucción creativa” de los modelos obsoletos e ineficientes..

Pero para entender el conjunto es necesario iluminar el costado caprichosamente oculto del sistema: el comportamiento del “capital financiero”. Si nos asomamos a la ventana de la historia observaremos que en la etapa ascendente las finanzas secundan al sector productivo, pero cuando los efectos de las innovaciones se agotan se refugia en sí misma.

Veamos como funcionó el proceso en la práctica: el inicio del ciclo muestra a la economía convaleciente, plena de conflictos sociales y exceso de capital varado en el costado financiero. El complejo de I+D se mueve rápidamente para desarrollar innovaciones. Si los resultados provocan expectativas favorables el capital fluye para brindar asistencia al sistema productivo iniciando una etapa de prosperidad que suele ir acompañada de alta rentabilidad que se reparte entre el sector productivo y los facilitadores financieros y hasta pueden caer algunas migajas sobre las clases medias y los sectores populares.

Agotado el impulso, comienzan a aparecer signos de sobreproducción que no pueden ser correspondidos con incentivos al consumo por riesgo inflacionario; en ese momento el capital retorna a sus guaridas financieras y eventualmente inicia una espiral especulativa que finalmente termina explotando. La depresión se generaliza, la incertidumbre invade la economía, se ponen en duda los modelos económicos, el sistema monetario y la estabilidad global.

En defensa de la renta de los poderosos, el Estado interviene provocando un ajuste que pagan los trabajadores y las clases medias y populares. Se instrumentan recetas deflexibilización laboral, se recortan los planes sociales, se anulan políticas de inclusión, se eliminan subsidios,se recortan gastos en educación, salud, vivienda y se paraliza toda inversión... No voy a insistir con los detalles porque la  mayoría de los lectores conocen suficientemente el tema.

Paradójicamente, Kondratiev fue fusilado por Stalin por exponer al capitalismo como un sistema complejo,dinámico y capaz de ponerse cualquier disfraz para sostenerse. Y no se equivocó. La historia pasa revista a enormes rapiñas coloniales, control de los canales comerciales, división internacional del trabajo, intercambio desigual, relación desfavorable de los términos del intercambio, dominio tecnológico, proteccionismo de diversa índole (barreras cuantitativas, cualitativas, ambientales,…), desarrollismo, monopolios, corporativismo, neoliberalismo, capitalismo de Estado, subsidios, dumping, populismo, fascismo, Estado de bienestar, salvajismo…, todo en defensa de un sistema controlado por pocos humanos todopoderosos.

Como bien resaltaron Kondratiev y Schumpeter toda tecnología se vuelve obsoleta y el agotamiento de la misma termina en un estancamiento de la economía que perdura hasta el inicio de la onda siguiente. El largo estancamiento que vive el mundo actual es producto de la resistencia al cambio. Las nuevas tecnologías están dadas, pero los poderosos que controlan los sistemas productivo, financiero y político,impiden el desarrollo pleno de las mismas. Para ello utilizan el neoliberalismo, que denuncia la mala praxis populista y en especial los déficits que denuncian como escandalosos. Esto justifica la intervención en aras de la austeridad financiera de la que derivan los recortes de planes y tarifas sociales, aumentos de tasas e impuestos generalizados, despidos masivos de empleados públicos, carencias de recursos para los derechos básicos a la educación, la saluda, la vivienda y el transporte, frenos a las políticas de desarrollo tecnológico, devaluaciones masivas y violentas…

Pero lo cierto es que ningún gobierno conservador y neoliberal, desde Reagan hasta la fecha ha logrado disminuir el déficit fiscal en sus países, pero poco importa porque no es esa la meta perseguida, sino que el real y verdadero objetivo al que apuntan es a la baja sensible y clara del salario real de los trabajadores, único parámetro que otorga vigencia a un orden permitido e ineficiente.

Comprobamos entonces el deterioro de los ingresos de los trabajadores desde USA a Europa, pasando por Asia, África, y América Latina.

(*) Lisandro Cleri es economista y asesor financiero. Fue Director de Operaciones del FGS de ANSES.

NdeR: Las opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente son compartidas por el medio.

ALAI AMLATINA, 13/09/2016.- Evidentemente, los actos terroristas del 11/9 marcaron en forma siniestra y simbólica, el fin de la Posguerra Fría; un intervalo de apenas una década (1989-2001) entre la dilatada Guerra Fría (1947-1990) y una nueva estructura internacional que se va desplegando de manera compleja y contradictoria. Se cumplieron exactamente quince años del 11/9 y los desplazamientos geopolíticos son notables. Trataremos de analizar las causas estructurales de la decadencia Geopolítica de los EEUU.

Por Miguel Ángel Barrios (*)

Nada será como ha sido, ni en EE UU ni en el sistema internacional. En consecuencia, la conjunción de capacidad, voluntad y oportunidad enmarcada en los planos interno e internacional, coadyuvó a que EEUU se decidiese a instrumentar un reordenamiento integral del sistema mundial, reordenamiento que ha tenido y tiene en Asia Central y Medio Oriente sus primeros y principales espacios de manifestación.

En ambos espacios la geopolítica -la intersección y gravitación de los factores materiales y espaciales en el diseño y práctica de la política exterior- ha retornado y adquirido relevancia en el despliegue estratégico de los EE UU.

El dato geopolítico más novedoso de la globalización es que EE UU se ha vuelto una potencia asiática, luego de los atentados. Las guerras contra Afganistán en Irak en Medio Oriente le han permitido una proyección geopolítica inédita en una porción del mundo donde fue influyente (durante la Guerra Fría) pero nunca territorialmente estable. La instalación de bases militares desde el corazón de Asia Central hasta el Cuerno de África y la búsqueda de control de las principales fuentes energéticas le otorgan el papel de potencia asiática. A principios del siglo XX, devino en una potencia hemisférica; después de la Segunda Guerra Mundial se transformó en potencia atlántica; con la Guerra Fría se forjó como potencia del Pacífico; con la Posguerra Fría su incidencia en África creció y ahora, con su expansión en Asia, Washington no cesa en la meta del "sueño imperial".

Sin embargo, esa fotografía exitosa de la Posguerra Fría, que hacía presumir para muchos analistas un imperio militar global, hoy queda traducido a un "orden" multipolar donde EEUU quedó empantanado en Irak y Afganistán, y le ha fracasado el rol indirecto que le ha hecho jugar a la organización terrorista Daesh para la dividir Medio Oriente.

Estos hechos impactantes geopolíticos, fortalecieron al bloque euro asiático donde Rusia, China, India, Irán, entre otros, más la nueva situación de Turquía cambiaron radicalmente la correlación de fuerzas.

Es sumamente importante analizar los siguientes interrogantes:

¿Cuáles son los fundamentos geopolíticos de la expansión norteamericana? ¿Dónde se encuentra su origen? ¿Es un pensamiento dinámico en lo geoestratégico? ¿Cómo incide esto en la seguridad internacional? ¿Dónde están sus espacios gravitantes?

El pensamiento geopolítico norteamericano adquiere su plataforma de nacimiento con la expansión de su frontera interna a través de la conquista de México, creando a mediados del siglo XIX un Estado bioceánico continental. Expansión interna en una dinámica capitalista sin pasado feudal que dio origen al primer estado continental industrial de la historia.

Su primera proyección externa fue la guerra contra España en 1898 y la ocupación de las Filipinas seguida rápidamente por la toma de Panamá (1903), hechos que fueron abiertamente justificados por la ideología geopolítica dominante del Almirante Alfred Mahan, profesor de Historia Naval en West Point, quien sostenía que el poder se basaba en el dominio de los mares, y del presidente Theodor Roosevelt.

Luego, detrás de la Guerra Fría y en el contexto de la confrontación de dos modelos en pugna, los conflictos abiertos que ocurrieron fueron deliberadamente geopolíticos. EE UU tenía que controlar el Medio Oriente y su petróleo. Esa fue la base de la Doctrina Truman, de la Doctrina Eisenhower y de la Doctrina Carter.

Es por eso que EE UU respaldó al régimen del apartheid en Sudáfrica, y la razón para las guerras de Corea y Vietnam, a lo que haya que añadir las razones ideológicas en términos del interés de EE UU por controlar la cuenca del Pacífico.

En la presidencia de George W. Bush -justamente hace quince años cuando se produjeron los atentados- la estrategia de los neoconservadores se sustenta en una consistencia ideológica proporcionada por una concepción geopolítica de pensar e interpretar el mundo desde un unilateralismo militar.

Esta es la esencia del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano o Doctrina Wolfowitz y plasmada en la estrategia de guerra preventiva. Este documento, en su raíz,  llama a una intervención militar proactiva de los EEUU en cualquier espacio del planeta ante el enemigo rotulado como "terrorismo" sin precisarlo o identificarlo nítidamente.

Por otra parte, el dominio de Eurasia encuentra su antecedente en las ideas del geopolítico inglés de principios del siglo XX Sir Halford Mackinder, para quien el Estado que controlara la isla mundial - Eurasia- reinaría en el mundo por aglutinar la mayor cantidad de población, recursos y poder industrial.

Así fue que EE UU determinó de manera de facto, ya terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945 con Franklin D. Roosevelt a la cabeza,  contener desde los bordes a Eurasia. Sólo así se explica la formación de la OTAN, del Plan Marshall y las alianzas militares con Japón y Taiwán. En el transcurso de la mayor parte del tiempo desde la Segunda Guerra Mundial, el foco estuvo en los extremos este y oeste de Eurasia: Japón y el Lejano Oriente.

Lo que está ocurriendo ahora parece direccionar en un cambio de percepción geopolítica en relación a la etapa bipolar y consecuente desaparición de la URSS. Los espacios de Asia del este y Europa están aparentemente bien aseguradas o son menos importantes. El nuevo centro de competencia geopolítica estaría en la zona Sur-Centro de Asia comprendiendo el área del Golfo Pérsico (petróleo), la Cuenca del Mar Caspio (gas y petróleo) y los países del Asia Central.

Las bases militares de los EE UU en Europa se están reduciendo y se establecen nuevas en el área del Golfo Pérsico y en Asia Central.

La guerra contra Irak fue lanzada -en esto la coincidencia es unánime y pública- para proveer a los EEUU con una posición dominante en la región del Golfo Pérsico y servir como punta de lanza para futuras conquistas y afirmación de poder en la región. Fue apuntada contra China y Rusia como contra Siria e Irán. Obviamente, es demasiado temprano para extraer alguna conclusión definitiva. Primero, Irak es el comienzo de un pantano sin salida para los EE UU que le cuesta diez mil millones de dólares por mes y más muertes todos los días.

Aquí ya entramos en la doctrina Obama que quiere posicionarse en el Asia Pacifico y pretende resguardar sus fronteras globales: Medio Oriente-fracaso y de ahí las negociaciones con Irán, que era el objetivo a eliminar-, la derrota en Ucrania ante la secesión de Crimea y la anticipación estratégica de Putin y la reactualización de la doctrina Monroe mediante la ampliación de bases militares, golpes de estados, y ataque a los procesos de integración.

Es muy importante subrayar que los periodos de Obama en el gobierno fueron mucho más agresivos en el plano militar que las de Bush (h), basta solo citar los miles de vuelos de drones violando el espacio aéreo en Asia y la participación activa en la fundación del Daesh.

Ahora bien, sin dudas el Asia Pacifico, se volvió zona central del espacio geoestratégico y geoeconómico del sistema mundo.

En esta nueva zona decisiva se pueden generar las alianzas contra hegemónicas contra los EE UU, es decir un bloque conformado por China y Rusia para bloquear una invasión del Pentágono, el más grave error sería una invasión a Irán en estos momentos. Y es justamente lo que ocurrió con el bloque euro asiático donde Putin juega un papel central. Sería incompleto si no afirmamos la importancia como actor clave de la política mundial, el papel del papa Francisco.

¿Cómo repercute en América del Sur la nueva geopolítica de la guerra preventiva? ¿Es real que la cuestión de Medio Oriente hace descuidar a América del Sur? Es urgente, que América del Sur  defina una doctrina de Defensa y Seguridad común que nos fortalezca y nos reposicione en aquellos espacios estratégicos donde EE UU pregona una situación de "inseguridad", bajo la denominación de "Estados Fallidos", pudiendo convertirse en caldos de cultivo del "terrorismo", como la Amazonia, la Triple Frontera, la Patagonia o la zona Andina y Venezuela, y donde, paradójicamente, coinciden nuestras riquezas en biodiversidad y riquezas naturales, como Brasil.

Estados Unidos ha aprendido de la derrota del ALCA. Avanza a través de una doctrina de la inseguridad. El golpe de estado en Brasil, la debilidad de Argentina y la crisis social en Venezuela, hacen que tengamos una fortaleza relativa.

Nuestros movimientos nacionales pos Consenso de Washington, han cometido a nuestro parecer algunos errores que se tornan más que importantes debatirlos.

-La integración va mucho más allá de la discusión comercial. Sin una conciencia histórica común todo es a corto plazo. El proceso de integración educativa está en el mismo punto de partida, no hay homologación ni siquiera de títulos.

-Las cumbres de presidentes se agotan con los discursos. Hay que seleccionar diez metas estratégicas y trabajar sobre ellas. Esto implica un horizonte.

- La política en el fondo es la batalla por el monopolio del sentido común o sea cultural. Toda victoria política es efímera sin una política de la cultura. Únicamente el Comandante Chávez tuvo la osadía de crear un canal de televisión suramericano como Telesur. Somos un todo que no sabe totalizarse.

-Debemos buscar la reindustrialización de nuestras materias primas a partir de actuar en bloques y generar cadenas productivas y un Banco, que se creó y nunca funcionó, no podemos estar supeditados a las olas cíclicas o contra cíclicas de la economía mundial. Ni estar generando tratados de libre comercio aislado con Europa o China, que serán mucho más nefastos que el ALCA.

-El hombre argentino y latinoamericano y mundial, está débil espiritualmente. Esto ya lo advirtió Perón en su regreso en 1973 y lo ratifica en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional el 1 de mayo de 1974, por lo que debemos trabajar entre todos para fortalecer un poder político basado en la ética. De lo contrario es inviable fortalecer un proyecto CONTINENTALISTA desde una "Republica “de los casinos, la obra pública y el narcotráfico, que genera las condiciones para una alianza entre el crimen organizado trasnacional y un crimen desorganizado de cuello blanco , de estudios de abogados, contadores, aficionados, funcionarios y sectores de la política, la justicia y el empresariado.

América del Sur ha dejado de ser el patio trasero de la Guerra Fría, asegurada bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional y está llamada a jugar -en el siglo de los espacios continentales y del desarrollo sustentable- un rol importantísimo, porque tenemos una Renta Estratégica potencial y virtual en términos de riqueza gasífera, acuífera, petrolífera y alimentaria, casi sin igual en la aldea global.

Volviendo al sistema mundo, el sociólogo norteamericano Immanuel Wallerstein en su último libro:"¿Tiene futuro el capitalismo"?, afirma que se ha llegado a un punto en el cual el sistema mundial se ha movido muy lejos del equilibrio, se ha vuelto caótico y ya no puede sobrevivir. La pregunta que subyace, si esto es así, es que va a reemplazar al sistema.

El hecho fundamental es la declinación definitiva de la hegemonía de los EEUU, que son avalados por datos cuantitativos.

El medidor clave para analizar el futuro de una economía es el crecimiento de la productividad, y en EEUU, la caída de la productividad es la más grave de los últimos treinta años: en 2015 solo creció un 0,3% y este año un 0,2%. Desde la posguerra fría hasta los años 70, la productividad creció a un ritmo del 3% anual, entre los 70 y los 90, cayó a la mitad y ahora se licuó.

El otro aspecto es la reducción cada vez mayor de la clase trabajadora industrial .Esta caída es producto no solo de las innovaciones tecnológicas, la deslocalización industrial y la destrucción de puestos de trabajo, sino del aumento de la mortalidad, debido al suicidio, las drogas y el alcohol.

La fuerza industrial cayó de 17 millones a 11 millones de trabajadores en los últimos quince años, lo que explicaría el éxito de Donald Trump en los sectores más maltratados de la clase trabajadora blanca, pues propone una economía más proteccionista, contra los inmigrantes y los tratados de libre comercio.

Un fenómeno similar al triunfo del Brexit, gracias al voto de los trabajadores ingleses más afectados.

El desplazamiento de las fuerzas del trabajo por la técnica y los robots no solo afecta la clase obrera industrial, ahora el avance de la computación y la tecnología dela información va por la clase media y los sectores de los servicios.

La otra cara del mismo fenómeno es el enorme salto de la desigualdad social. En EEUU, los ingresos del 1% más alto aumentaron el 3,4% anual desde 1973, mientras que, para el resto crecieron 10 veces menos. Según datos de la Universidad de Harvard, la concentración de la riqueza ha reducido un 20%el crecimiento de los EEUU en las últimas cuatro décadas. (Sputnik. Pronostican el fin del capitalismo, 01.09.2016)

Lo analizado, sin embargo, vuelve a los EEUU un león herido y en la medida que trabajemos urgente nuestros errores y retomemos capacidad estratégica podemos ser actores,  o de lo contrario el viejo panamericanismo nos arrollará. Depende de nosotros y no estar atados a una teoría conspirativa de la historia.

(*) Miguel Ángel Barrios -Argentina- es doctor en educación y en ciencia política. Autor de reconocidas obras sobre América Latina.

El emprendedor Rodolfo Llanos, se pronunció en relación al envió –por parte del gobierno- de un proyecto de ley al Congreso que potencie el mundo emprendedor: “es un proyecto tuerto. Creen que el mayor freno para emprender es la burocracia que existe para crear una empresa (proponen crear una sociedad en 24 horas) y están equivocados" y agregó que “las emprendedores no quiebran por burocracia, se funden por la tremenda carga impositiva y los enormes costos laborales que les impide contratar personal”.

El emprendedor explicó que “LAS NUEVAS EMPRESAS tiene que hacerle frente a una carga impositiva que ronda el 58% directo sobre su facturación, lo que genera un excedente que apenas alcanza, en muchos casos, para pagarse un mal sueldo” afirmó Llanos quien manifestó que “mientras no se regulen cargas impositivas diferenciales para este sector (impuesto a las ganancias, IVA, Ingresos Brutos y desaparezca el impuesto al cheque), no habrá un país de emprendedores”.

El emprendedor reiteró que “existen muchos temas que jamás se abordan: los políticos recitan grandilocuentes discursos hablando de la importancia de generar empleo genuino, incrementos reales en los niveles de ingreso actuales de los trabajadores y mejores oportunidades para todos. Pero nadie quiera hablar de un tema incomodo: la imprescindible reforma a la legislación laboral vigente. La legislación laboral se ha convertido en una trampa letal que dio paso a una creciente "industria del juicio". Para Llanos es necesario involucrar a toda la sociedad en este debate “Sino encaramos este debate y convertimos el sistema laboral argentino en algo viable para los emprendedores, seguiremos difundiendo slogans políticos que no tienen ningún tipo de fundamento en la realidad”.

El ex director Nacional Electoral, Alejandro Tullio, opinó para Télam sobre el proyecto de reforma electoral que analiza la Cámara de Diputados y cuyo dictamen para ser debatido en el recinto podría emitirse mañana jueves.

Por Alejandro Tullio (*)

La propuesta de reforma electoral cuyo debate comenzó en la Cámara de Diputados el día 4 de agosto representa, aunque sea parcial, una buena oportunidad para avanzar por el camino de aproximar las prácticas electorales a las aspiraciones ciudadanas.

Los procesos legislativos tienen etapas que deben respetarse: ya concluyó la etapa de elaboración del proyecto, que expresa las prioridades del Poder Ejecutivo como iniciador -sin perjuicio de las reuniones con distintos actores mantenidos para su confección- , continúa por la consideración en el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, donde se escucharon exposiciones de funcionarios electorales, expertos electorales e informáticos, y ahora debe darse el acto republicano de la "deliberación" entre los diputados de distintas fuerzas políticas y fruto del debate parlamentario se producen uno o más dictámenes, que pasan a la sesión de la Cámara para su consideración y aprobación.

La viabilidad de un proyecto está dada no solo por consideraciones técnico jurídicas sino por la capacidad de obtener los apoyos (votos) que la Constitución exige para la materia electoral: 129 votos.

En ocasión de la Reforma del 2009 (Ley Nº 26.571), aunque el oficialismo tenía mayorías propias en ambas cámaras del Congreso, en la etapa de la deliberación se introdujeron más de ochenta modificaciones al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo. A muchos opositores de ese momento se deben buenas medidas finalmente adoptadas o correcciones incorporadas en su consideración. Cuando un proyecto obtiene media sanción, pasa al Senado para un tratamiento similar.

El Gobierno Nacional ha centrado su proyecto en algunos aspectos, difiriendo para el futuro próximo otros de igual o mayor importancia aunque menos impacto mediático. Muchos creemos que el debate debe ser integral, porque en un sistema alterar un factor repercute sobre el resto. Sin perjuicio de ello, si es el principio del camino, al menos en líneas generales, va en el sentido correcto.

El proyecto tiene algunos errores y omisiones que podrán ser mejorados en la etapa parlamentaria. En la reunión de comisiones del 9 de agosto, se destacó que los diputados introducirán cambios sustanciales al mismo para hacerlo viable en los sentidos antes apuntados: son las reglas que impone la Constitución.

Entre las mejoras que deben producirse se destacan: la determinación que la autoridad de aplicación es la Justicia Nacional Electoral, la competencia de la Cámara Nacional Electoral para establecer criterios en base a los cuales el Ejecutivo pueda proveer (adquirir, contratar, o desarrollar) las soluciones electorales necesarias para alcanzar la meta fijada por el Gobierno, el establecimiento de una Comisión Independiente auxiliar de la Justicia Nacional Electoral cuyo dictamen sea necesario tanto para definir dichos criterios como para supervisar auditorías y controles, y el acceso de los partidos políticos y la sociedad civil a las soluciones informáticas propuestas para que, mediando un tiempo razonable puedan formular observaciones que sean resueltas por la Justicia Electoral para proceder a la aprobación del sistema y la autorización para su utilización.

Una Ley debe establecer procedimientos y garantías, asignar competencias, y dotar de capacidades de organización y control, acompañadas de los recursos suficientes, a los órganos encargados de aplicarla.

(*) Ex director Nacional Electoral

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