22 DE OCTUBRE DE 2017 |
Política

(Carta abierta de un médico sanitarista a la Ministra de Salud de la Pcia. de Buenos Aires)

Sra. Ministra de Salud de la provincia de Buenos Aires
Dra. Zulma Ortiz
S                                         /                                              D

Señora ministra, mi nombre es Manuel De Battista, y le envío esta carta como colega, apelando a su vocación Hipocratica de ayudar al que más lo necesita. Como seguramente Ud. conoce, hace ya dos meses le dirigí una carta a la Gobernadora, describiéndole la realidad que vivimos muchos de los profesionales de la salud en los hospitales públicos de la provincia.

La verdad es que no esperaba una respuesta personal, ni que se atendiera mi situación en particular, pero sí que se tomaran algunas medidas mínimas para poder mejorar la realidad diaria en la que se atienden los bonaerenses en los hospitales.

Esta carta la escribo en un día en el que me he enterado de una noticia muy triste y lamentable, ayer ha renunciado en mi hospital (Hospital Rossi) un nuevo profesional y ya suma el tercero en lo que va del año que deja su lugar en el hospital.

En este caso, fue una becada del servicio de terapia intensiva, especialidad crítica si las hay, con una faltante de profesionales que es noticia periodística. Podría empezar a buscar las causas personales para justificar su renuncia, para abandonar el hospital donde se formó y donde, hasta ayer, quiso quedarse trabajando.

Pero ¿cuánto dura la vocación y las ganas de quedarse en el hospital, cuando lo que te ofrecen es una beca por la que se cobra $16600, de la que ya llevaba mas de un año y sin novedades de pasar a planta, cubriendo las guardias de los fines de semana, sin perspectivas de cambio (ya que la oferta para este año es un aumento de $747, o sea el 4,5% por cada trimestre del año)?

Como le dije a la Gobernadora en mi carta anterior, las ganas de trabajar en un lugar que muchos consideramos nuestra segunda casa es muy grande, pero sepa entender que cuesta mucho siempre remar cuesta arriba.

Hoy es un día triste para la medicina, ya que perder  una profesional, en una de las especialidades más criticas como es la terapia intensiva, en un año que ni siquiera han ingresado residentes para esa especialidad, debería poner una alarma en los que toman las “grandes decisiones”.

No solo por “cuidar” los frutos del hospital público, sino principalmente para beneficio de todos los habitantes de la provincia de Buenos Aires, que en algún momento de su vida requerirán de nuestros servicios. El mejor honor para cumplir con el juramento que todos nosotros hemos realizado, “el juramento Hipocráico”, es cambiar la realidad del sistema de salud del que todos nosotros (profesionales, no profesionales y pacientes) formamos parte

Manuel De Battista
MP116595
Medico cirujano
Hospital Rossi
La Plata

El economista Juan Valerdi analizó el caso Odebrecht, que puede poner en jaque a buena parte de la clase política latinoamericana, desde la geopolítica. "Pedir un gigantesco 'que se vayan todos' puede ser funcional a intereses muy poderosos", describió.

Por Enrique de la Calle

APU: Usted insiste en que el caso de Odebrecht debe ser pensado más allá del problema de la corrupción. ¿Es así?

Juan Valerdi: El caso de Odebrecht excede lo que tiene que ver exclusivamente con la corrupción latinoamericana. Así lo venden los medios. Si uno se queda solo en eso y piensa "qué bueno que por fin la Justicia le pone el cascabel al gato" se pierde el bosque: que es la puja de poder detrás de todo esto. ¿Cuáles son las empresas y qué países se benefician con esta cruzada anticorrupción latinoamericana? No digo que no se pagaron sobornos, porque eso está claro. Pero se juzga el problema como si fuera solo de Latinoamérica y eso ocurre en todo el mundo. Y además se piensa que con eso se van a resolver todos los problemas. Pedir un gigantesco "que se vayan todos" puede ser funcional a intereses muy poderosos que se van a beneficiar con esa crisis de la dirigencia política local.

APU: Para que quede claro: ¿Cuál es la importancia de Odebrecht?

JV: Junto a otras compañías constructoras de Brasil, en este siglo XXI, ha sido un exponente de cómo el país vecino se ha metido de lleno en ser una potencia de mundo. Odebrecht está entre las primeras empresas del mundo en obras muy importantes, como hidroeléctricas, líneas de alta tensión, gasoductos. Ya era una empresa grande pero ahora tiene una dimensión mundial. En buena medida, fue financiada por el Estado brasileño, a partir de su banco de desarrollo (BND). Eso molestó a empresas muy grandes del mundo, de países desarrollados, que eran financiadas por organismos internaciones de crédito. Y que eran las que ganaban todas las licitaciones.

APU: Usted ve, entonces, un problema de geopolítica.

JV: Hay que ver qué estuvo pasando en el mundo en los últimos 15 años. No se puede dejar de lado que la explosión expansiva de Brasil y de toda la región a partir del precio de las materias primas, hizo que el gigante latinoamericano tuviera un lugar preponderante a nivel mundial. Con sus empresas, como Odebrecht, como punta de lanza. No podemos dejar de ver que detrás de este caso judicial, que tiene implicancia en toda Latinoamericana, hay un intento de poner en crisis a toda una clase política, que no es la más lúcida ni transformadora. Pero esa crisis golpea el proyecto de Brasil potencia y con ello el de una región unida y con un determinado lugar en el concierto de naciones. Hay una puja de intereses a nivel mundial. No hay que olvidar por último que se trata de una región muy rica en recursos naturales.

APU: ¿Cuál es el papel de Odebrecht en Argentina?

JV: No sé si tiene sentido analizar cuáles obras realizó esa empresa, aunque es conocida la del soterramiento del Sarmiento. Odebrecht y otras empresas brasileñas han sido actores muy importantes de la explosión de la obra pública en la región a partir del aumento de las materias primas y alimentos que exportamos. Muchas veces, Odebrecht venía y se asociaba con empresas locales de construcción. Así funciona el ABC de la lógica de las empresas multinacionales de la construcción. No pueden dejar de asociarse a aquellas empresas que están ligadas con los actores políticos a los que tienen que sobornar. Si se tira de la piola de Odebrecht se va a llegar a empresas locales, grandes o pequeñas, ligadas a la clase política.

APU: Se está entonces ante una situación muy compleja. Por un lado, está la agenda de la corrupción, que tiene su gravedad en términos políticos, ya que genera un distanciamiento entre la sociedad y sus dirigencias. Por otro, está el riesgo de un "que se vayan todos", que debilite a toda la clase política regional con su impacta en términos geopolíticos. ¿Hay salida?

JV: Lo señalás correctamente. Si se da un "que se vayan todos" generalizado hay que entender que el poder nunca queda vacante, lo ocupa alguien siempre. Si no lo ocupa la clase política, que puede ser barrida por un actor judicial que supuestamente está velando por una agenda tan loable como la lucha contra la corrupción, lo va a ocupar otro actor. No niego que la región tenga niveles altos de corrupción, como también existen en otros lugares del mundo. Utópicamente podríamos pensar que va a aparecer una nueva clase política impoluta que se va a financiar quién sabe cómo. Porque otro tema que no se discute tiene que ver con el financiamiento de la política, que es espúreo en la mayor parte del mundo. Eso no va a pasar en el corto plazo. Lo que sí va a emerger es un actor con vínculos con el poder judicial y con los poderes internacionales, como son las empresas multinacionales y los países que están detrás de ellas. Y van a venir sin tantas trabas por los derechos laborales y por los recursos naturales. Ese es el riesgo que podemos correr. Ojo, que luego de los "políticos corruptos" pueden venir poderes multinacionales peores. Se van todos y vienen las multinacionales...
Juan Valerdi Odebrecht corrupción Brasil

La Argentina se desprende del atributo de soberanía y pierde control sobre las riquezas naturales.

Por Maria Fernanda de la Quintana (*)

A través del decreto 29/2017 y 231/2017 el presidente Mauricio Macri facultó al Ministerio de Finanzas a tomar deuda por hasta U$S 20.000 millones. La situación que se presenta advierte que si por alguna razón, se ingresa en default se somete a la jurisdicción de los tribunales extranjeros de Nueva York (Estados Unidos), Londres (Reino Unido) y Suiza, quedando fuera de la protección de inmunidad soberana a ser susceptibles de embargo y ejecución en una eventual disputa legal con acreedores externos. Se renuncia a lo que se denomina “defensa de inmunidad soberana”. 

El artículo 236 del Código Civil y Comercial describe a los bienes del dominio privado que pertenecen al Estado Nacional, Provincial o municipal entre los que se encuentran los inmuebles que carecen de dueño, las minas de oro, plata, piedras preciosas, sustancias fósiles (petróleo, carbón y gas), según lo normado por el Código de Minería. Pero también incluye a los lagos no navegables y todos los bienes adquiridos por el Estado Nacional.

“Es decir que quedan fuera de la protección de inmunidad de ejecución, por ejemplo, los recursos hidrocarburíferos, el litio y otros recursos minerales estratégicos de los cuales el país contiene importantes yacimientos. También las empresas del Estado", detalla la demanda que presentaron los abogados Cholvis, Cortis y Barcesat contra Macri.

El Gobierno excluye de esta manera los principios de la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales originados por Naciones Unidas.

En la actualidad la dimensión de la nueva deuda a la que estamos expuestos supera los 80 mil millones de dólares. Avanzar en un proyecto de endeudamiento es ultrajar no sólo nuestra independencia económica, sino también nuestra soberanía política. Someterse a restricciones en materia de pagos, ajustes impuestos a cambio de préstamos tienen una consecuencia común y es que responden a las máximas capitalistas, la pérdida de soberanía, por parte de la ciudadanía. Aumentando la desigualdad económica y social de nuestro pueblo.

El neoliberalismo en los últimos años ha profundizado la brecha que existe en el mundo entre ricos y pobres, tal contraste agravia la dignidad humana porque junto a la exuberancia de una elite de hombres millonarios se encuentra una multitud que padece la miseria extrema.

(*) Periodista.  Licenciada en Ciencias y Humanidades. Posgrado “Bioética y Derechos Humanos en América Latina”. UBA.- Posgrado Salud, vulnerabilidad y territorio. UBA.-Posgrado “Formulación, diseño y evaluación de impacto en Políticas Sociales”. UBA.- Posgrado “Prácticas de Cuidado e Intervención Socio Sanitarias”.- Posgrado “Sociología de la Alfabetización”.  UBA Deuda externa Mauricio Macri Nicolás Dujovne.

El Banco Central acumula un deuda por 50 mil millones de dólares en Lebacs y pases. ¿Una burbuja que puede durar cuánto tiempo?

Por Enrique de la Calle

En lo que va del año, el Banco Central pagó intereses por Lebacs por 66 mil millones de pesos. Es casi el 1% del PBI: el proyectado de 2017 da 150 mil millones (9 mil millones de dólares al precio de hoy), casi el 4% del producto bruto. El monto de este año duplica al de 2016.

Así lo describió un análisis del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda. Para dar cuenta de la dimensión del fenómeno, lo graficó de la siguiente manera: lo pagado en intereses por el Banco Central es similar al presupuesto anual del 70% de las provincias argentinas. Solo Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Mendoza destinan más recursos por año a sus gastos corrientes.

¿Lebacs para qué? Desde la llegada de Federico Sturzenegger al Banco Central, se implementó una política monetaria agresiva destinada a "bajar la inflación". Según el ideario del oficialismo, las Lebacs sirven para "secar de pesos la plaza financiera" y para evitar presiones sobre el dólares a partir de volver muy atractiva una inversión en pesos.

Esa política impactó sobre la actividad local, al encarecer el precio de los créditos, y no repercutió sobre inflación, que sigue alta 15 meses después de la asunción de Mauricio Macri. Así las cosas, el Banco Central está en un grave aprieto.

Lo resume el Observatorio: "Otro costo asociado al esquema de astringencia monetaria es la pesada mochila financiera, cuando el proceso se extiende en el tiempo, la deuda en instrumentos de corto plazo conlleva el riesgo de que, dada la voracidad del mercado por las altas tasas de interés, se genere un efecto de ‘bola de nieve’ cada vez más difícil de frenar”.

Para empeorar el escenario, el Central sumó otra herramienta a la fenomenal bicicleta financiera que decidió concederle a los sectores de mayor poder adquisitivo del país: los "pases". Las deudas por Lebacs y pases llegan a los 900 mil millones de pesos, es decir 50 mil millones de dólares. Es el total de las reservas del país y de la base monetaria completa.

¿Es una bomba a punto de explotar? En off, el gerente de un banco de mediano porte resumió a AGENCIA PACO URONDO: "Que es insustentable en el largo plazo, nadie tiene dudas. Pero como estas burbujas hay muchas, algunas pueden durar un día, un año o una década. Mientras el Central pueda seguir alimentando el flujo, la bicicleta seguirá".

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